¡LA ARTESANÍA DA PARA TODO! DELINCUENTE ABRIÓ FUEGO CONTRA ADOLESCENTE MIENTRAS CUMPLÍA ARRESTO DOMICILIARIO TOTAL.
El pistolero andaba “paseando” afuera de su casa con un revólver adulterado en vez de estar guardado por orden del juez. Le chantó dos balazos a un menor de 17 años —uno en la espalda y otro en la pierna— dejándolo internado de gravedad en el Hospital Regional. La SIP le cayó encima y encontró municiones y un arma artesanal.
PUERTO MONTT.– El sistema judicial chileno a veces nos regala joyas que rozan en el chiste cruel. Durante la madrugada de este lunes 25, un angelito que gozaba del beneficio de “quedarse en casita” bajo arresto domiciliario total decidió que el encierro estaba muy aburrido y salió a estirar las piernas. ¿Su panorama? Juntarse con cuatro secuaces y emboscar a un adolescente en plena vía pública, propinándole disparos a quemarropa antes de arrancar a esconderse bajo las sábanas.
La movilizada jornada comenzó a destaparse en el Hospital Base de Puerto Montt, cuando el personal médico de turno llamó de urgencia a las patrullas tras recibir al lesionado de 17 años, perdiendo líquido vital. El Capitán de Carabineros a cargo del procedimiento relató el rápido contraataque policial que permitió cortar la impunidad del pistolero: “Una persona de sexo masculino menor de edad ingresa al Hospital Base Puerto Montt, lesionado con dos impactos balísticos. De dicha situación, es alertado personal de Carabineros por parte del personal médico de dicho nosocomio. Realizadas las diligencias, se logra identificar y detener al autor de los disparos, a su vez incautar un arma de fuego tipo revólver y diferente munición”.
El truco de la flagrancia y el clóset de las balas
Con el dato caliente de la identidad de uno de los sospechosos, los efectivos de la 5ª Comisaría corrieron hasta el domicilio fijado por el tribunal. Para sorpresa de los verdes, el imputado no estaba durmiendo ni viendo tele: andaba fresquito de cuerpo en el exterior del inmueble, vulnerando su cautelar de la forma más ordinaria posible. Los uniformados le pusieron las esposas de inmediato por desacato y por su participación directa en el intento de homicidio.
Pero el plato fuerte venía adentro. Por orden de la Fiscalía, la Sección de Investigación Policial (SIP) allanó la vivienda y se topó con un verdadero set de “bricolaje delictual”. Encontraron cinco cartuchos calibre .22 corto y un proyectil de 9 milímetros listos para ser percutados, sumado a un revólver de fogueo con el cañón artesanalmente adulterado para disparar plomo real, juguete que ya fue enviado al laboratorio para ver cuánta letalidad tiene en su sistema.
Para cerrar este círculo de honor, las bases de datos arrojaron que tanto el tirador como el menor baleado —quien afortunadamente sobrevivió al ataque en la espalda y está fuera de riesgo vital— tienen un nutrido y respetable prontuario penal por diversas andanzas previas. El delincuente “viajero” pasó de la comodidad de su living a las celdas de la comisaría, para posteriormente pasar a tribunales donde anteriormente le dijeron que debía portarse bien y ver algunas series de Netflix y no ser él el protagonista de un nuevo guion.
