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¡RUTAS SALVAJES O PROPIETARIOS IRRESPONSABLE! JORNADA DEJÓ UN VACUNO Y UN CABALLO MUERTO TRAS CHOQUES EN LONCOTORO Y CARRETERA AUSTRAL

El “zoológico clandestino” en las vías públicas de la provincia provocó dos violentos accidentes de tránsito durante la tarde de ayer. En los sectores rurales, los conductores debieron esquivar —sin éxito— a ejemplares que deambulaban como Pedro por su casa, dejando daños totales, heridos de diversa consideración y a los animales en el patio de los callados.

LLANQUIHUE / PUERTO MONTT.– Salir a manejar por las rutas de la Región de Los Lagos se está pareciendo cada vez más a un capítulo de National Geographic. La tarde de ayer se transformó oficialmente en la jornada de las colisiones contra el ganado de propietarios irresponsable, dejando en evidencia que a muchos dueños de predios rurales se les olvidó por completo para qué sirven los cercos y los portones, traspasándole el cacho directo a los automovilistas.

El primer round de este campeonato de boxeo vial se vivió en el sector de Loncotoro, específicamente en la ruta interior conocida como Línea Sin Nombre. En ese oscuro tramo, un automóvil particular se topó de frente y a gran velocidad con un vacuno que paseaba tranquilamente por la calzada. El impacto fue tan violento que el pesado animal pasó a mejor vida, mientras que los ocupantes del vehículo menor terminaron con contusiones de consideración y debieron ser trasladados de urgencia por los equipos de emergencia hasta el centro asistencial más cercano.

Pocas horas más tarde, la acción se trasladó con la misma fuerza a la Carretera Austral, en las inmediaciones de la estación de servicio Aramco. En ese transitado punto costero, el chofer de un camión 3/4 no alcanzó a meter el freno de mano cuando se le cruzó un caballo en medio de la pista. Al igual que el vacuno de Loncotoro, el equino no resistió la energía del golpe y murió en el lugar, dejando la cabina del camión convertida en un acordeón y a su conductor con lesiones que obligaron el despliegue de las ambulancias.

Con las rutas finalmente despejadas y los restos retirados de la berma, el llamado de La Cuántica es a manejar con un ojo en el tablero y el otro en los matorrales. Las policías ya iniciaron las indagaciones para rastrear los aretes y marcas de los animales, buscando ponerle nombre y apellido a los dueños de este ganado “volador” que casi termina provocando una tragedia mayor por pura negligencia vecinal. ¡A amarrar las vacas, oiga!, sobre todo en la Carretera Austral, que es donde más animales sueltos se ven. Bueno para qué vamos a dejar afuera a Alerce donde las tropillas de caballos deambulan como si estuvieran en el patio de la media luna.

El camión de un emprendedor quedó pa’ la corneta. (foto cedida)

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