¡PARARON EL CARRO A LOS CABROS CHICOS! CINCO BENDICIONES DE CALBUCO INTENTARON ATROPELLAR A CARABINEROS
La mansa escoba armó una pandilla de pendejos de entre 14 y 17 años que andaban jugando a ser gángsters en un tocomocho; al verse acorralados en un control policial, el chofer habría intentado atropellar a los uniformados, con la clara intensión de mandarlos a tocar el arpa, pero terminaron todos reducidos y con el manso arsenal de juguete en el calabozo.
Un procedimiento rutinario terminó de la forma más brigida en la comuna de Calbuco y dejó tiritando a los vecinos. El reloj marcaba cerca de las 19:30 horas de este jueves, cuando los verdes de la 4ª Comisaría andaban haciendo controles vehiculares para pillar a los giles. En ese contexto, el conductor de una camioneta se habría urgido por completo y, con la aparente intención de hacerle la pascua a la ley, habría efectuado una maniobra peligrosa para embestir con cuática a los carabineros de servicio. Por suerte, los uniformados andaban vios, se sacaron el pencazo de encima al tiro y les aplicaron la llave de la ley a los cinco ocupantes del vehículo antes de que apretaran cueva.
La sorpresa de los policías pasó de castaño a oscuro cuando le metieron mano al interior del tocomocho. Al revisar a los adolescentes, Carabineros les incautó una pistola a fogueo, una pistola de aire comprimido, otra a balines, además de un cuchillo carnicero y una cortaplumas con los que andaban pasándose películas. Menos mal que la providencia estuvo del lado de los buenos y tanto el personal policial como los detencios resultaron más enteros que un refrigerador y sin ninguna lesión que lamentar en el papeleo.
Por orden expresa del Ministerio Público, las autoridades fijaron los plazos legales correspondientes para mandar a los cinco menores de edad cascando al bloque del control de detención. Para que la cosa no quede en nada y se aclare con peras y manzanas y que expliquen, de dónde sacaron los fierros. La fiscalía ordenó la concurrencia inmediata de los sabuesos especializados del OS7 y LABOCAR para hacer los peritajes antes de que los cabros vuelvan a la calle a dar jugo.
