¡TRAGEDIA EN EL AIRE! GIROCÓPTERO SE VINO A TIERRA EN PUERTO AYSÉN Y DEJÓ DOS FALLECIDOS
El aparatito volador habría sufrido una mansa falla mecánica cuando ya iba a aterrizar en el aeródromo local. Un hombre de 50 y una mujer de 36 años no la contaron.
La tarde de este domingo se tiñó de negro en la Región de Aysén, cabros. Lo que partió como un paseo recreativo de fin de semana arriba de un girocóptero —esas naves chicas parecidas a un helicóptero— terminó en la peor de las pesadillas. Dos vecinos de Coyhaique, un hombre de 50 años y una mujer de 36, perdieron la vida de forma instantánea tras capotar bruscamente a metros de la pista del Aeródromo Cabo 1° Juan Román.
El feroz porrazo mecánico
La cosa estuvo más o menos así. Según los testigos que andaban mirando para el cielo, la pareja ya se había mandado una vuelta sin ni un drama. El problema se armó en el segundo pique. Cuando ya venían de regreso a tierra firme, la máquina tuvo una aparente desperfecto mecánico de esos malditos y se fue directo al suelo.
El costalazo fue seco. El girocóptero cayó de unos 200 metros de la pista, justo detrás del colegio Santa Teresa, quedando destrozado en un terreno lleno de barro y mallín.
El manso milagro dentro del drama
Para más remate, la nave andaba con el estanque llenito: llevaba cerca de 90 litros de combustible. Cualquiera habría pensado que la custión iba a explotar como película de Hollywood, pero la suerte estuvo del lado de los vecinos del sector. No hubo fuego, cabros. Toda la bencina se desparramó en la tierra mojada, zafando de una tremenda desgracia mayor en las casas colindantes, así lo dijo el comandante de bomberos de Aysén, Cristian Meza.
Llegó el ABC con las botas puestas
Apenas se escuchó el estruendo, se activó al toque el protocolo ABC. Las ambulancias del SAMU, los chicos buenos de Bomberos de Puerto Aysén y Carabineros corrieron al sector del rancho. Lamentablemente, no había nada que hacer: al meter mano para rescatarlos de la cabina destrozada, los paramédicos cacharon al tiro que los dos ocupantes habían fallecido al momento del impacto.
¿Quiénes tienen la culpa?
Ahora la pelota la tienen los expertos. El fiscal Pedro Poblete, llegó al lugar con cara de pocos amigos a pedir que el Servicio Médico Legal hiciera lo suyo. Mientras tanto, los peritos secos de la DGAC (Dirección General de Aeronáutica Civil) ya están revisando los fierros retorcidos para descifrar qué cable se cortó o qué tuerca falló en este trágico accidente que tiene a toda la patagonia con el corazón en la mano.
