PortadaProvincia de Llanquihue

¡EL FIERRO SE PUSO PORFIADO!: CATAMARÁN KOÑIMO PEGADO COMO LAPA AL SUELO MARINO. SE REVIENTA DOS LINGAS Y SE RESISTE A SALIR A LA SUPERFICIE

Las maniobras de reflote del “Koñimo I” se pusieron color de hormiga en el Estuario de Reloncaví tras el tremendo crujido de los cables de izaje. El fantasma de la tragedia salmonera sigue pegado al fango mientras los buzos tácticos desarman el entuerto submarino.

COCHAMÓ.– Pensaban que sacarlo iba a ser soplar y hacer botellas, pero el mar del sur dijo otra cosa. En pleno operativo definitivo para reflotar el catamarán Koñimo I —la nave salmonera que se fue a pique en enero de 2026 dejando el triste saldo de seis trabajadores fallecidos— la tensión llegó al límite de la escala de Richter. El barco está tan pesado y pegado al fango que, en los primeros tirones de la tarde, reventó dos lingas de un puro viaje, dejando a los operarios con los churrines tiritando en la cubierta. El estruendo de los cables cortándose obligó a parar las máquinas por pura seguridad.

Los viejos de la empresa “Compas Marine”, encargados del millonario rescate a petición de Salmones Austral, tuvieron que mandar de emergencia a los robots submarinos (ROVs) y a los buzos tácticos de alta escuela para ver el cagazo bajo el agua. La nave descansa a unos 40 metros de profundidad metida en medio de las mallas de un centro de cultivos en Ralún del Este, lo que hace que cada maniobra sea más milimétrica que operación al corazón.

La Yagana sigue firme esperando el milagro

A pesar de que el catamarán se está portando como cabro chico porfiado, la gigantesca plataforma flotante “Yagana” sigue con los brazos de metal estirados, esperando engancharlo por completo para chantarlo arriba de su cubierta. Sacar el fierro a la luz del sol no es por capricho ni por limpiar el fondo marino; es la pieza de oro que necesita la justicia para aclarar el puzzle judicial del naufragio.

“Probablemente esta semana se intentaría reflotar definitivamente la nave, con el objeto de poder acceder a realizar las pericias pendientes… en el lugar se han llevado adelante una serie de labores mediante tecnología para poder conocer el estado en el que se encuentra la motonave hundida”. así lo dijo la fiscal que investiga la causa, María Angélica de Miguel, Fiscal del Caso.

Las operaciones están siendo fiscalizadas al milímetro por la Gobernación Marítima de Puerto Montt, la PDI y la Capitanía de Puerto de Cochamó. Aunque los cables rebeldes retrasaron la pauta del día, en el puerto aseguran que esto pasa hasta en las mejores familias cuando un barco lleva casi cinco meses tragando arena y lodo. Si el tiempo acompaña y San Pedro no manda un temporal, los técnicos esperan cambiar las amarras por unas más reforzadas y tener el “Koñimo I” flotando antes de que termine la semana.


En la imagen se ve las lingas rojas que entran al mar. Fotos: Patricio Meneses

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *