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!QUEDÓ LA ESCOBA EN FRUTILLAR! SE ECHARON A CABRO DE 17 AÑOS. LA PDI ANDA TERRIBLE  BRIGIDA BUSCANDO AL RESPONSABLE

El loquillo empezaba a vivir  y le cortaron las alas. Fue  encontrado tirado en la vía pública, con una lesión en una de sus piernas. Vecinos lo llevaron al hospital, pero no alcanzó a llegar con vida al final de esta historia. La Brigada de Homicidios ya está moviendo todas sus piezas para saber qué pasó.

FRUTILLAR.— La noticia cayó como balde de agua fría en Frutillar. Un cabro que empezaba a ver la vida murió después de ser encontrado herido en plena calle, en el sector Pantanosa.

Y ahora la pregunta que se hacen todos es una sola: ¿qué diablos pasó?

De acuerdo con la información entregada por la Brigada de Homicidios de la PDI, el adolescente fue encontrado en la vía pública con una lesión en una de sus extremidades inferiores.

Al verlo en esas condiciones, fueron vecinos del sector quienes se pusieron las pilas y lo trasladaron hasta el hospital de Frutillar para que recibiera atención médica.

Pero la cosa venía complicada.

El joven finalmente murió en el centro asistencial.

Desde ahí, el caso cambió de rumbo y entraron a la cancha los detectives de la Brigada de Homicidios de Puerto Montt, acompañados por peritos del Laboratorio de Criminalística.

Y estos gallos ahora tienen una pega pesada por delante: armar el puzzle completo de lo ocurrido y encontrar a él o los responsables de la muerte del adolescente.

El comisario Paulo Rivera, jefe subrogante de la Brigada de Homicidios de Puerto Montt, confirmó que los detectives están realizando diligencias para establecer las causas y circunstancias del hecho.

En simple: los detectives están tratando de saber quién estuvo ahí, qué ocurrió y cómo el cabro terminó con esa lesión que finalmente le costó la vida.

El sitio donde ocurrieron los hechos permaneció bajo resguardo mientras se realizaron las pericias. Hay evidencia que levantar, testimonios que recoger y varias piezas que todavía deben encajar.

Y ojo, porque en este tipo de investigaciones no basta con lo que se comenta en la esquina, en el almacén o por WhatsApp. La PDI necesita pruebas y antecedentes concretos para establecer qué ocurrió y quién tendría responsabilidad.

Mientras tanto, Frutillar queda mirando este caso con preocupación. Porque estamos hablando de un joven de 17 años, una vida que se apagó demasiado pronto y una familia que ahora enfrenta una tragedia que nadie esperaba.

Ahora los detectives tienen la palabra.

Y habrá que esperar qué dice la evidencia, porque este cuento recién comienza y todavía quedan muchas preguntas dando vueltas.

La PDI se hizo cargo del procedimiento y dar con los responsables

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