¡Se armó el boche por las camionetas chinas! Gobernador entregó joyitas Maxus a la PDI y los cuáticos empezaron a meter boche al toque
Don Alejo Santana no le gustó el cuento y le prestó ropa de una a los furgones y camionetas orientales que le regaló a los ratis. Mientras los chaqueteros pelaban la marca, el jefe de los civiles— juró de guatita que las máquinas aguantan más kilometraje que micro de pobla.
¡Se armó la de san quintín por unas camionetas, mi gente! El Gobierno Regional de Los Lagos se puso la mano en el corazón (y en el bolsillo) y soltó la primera patita de seis tocomochos —cuatro camionetas 4×4 y dos furgones de los wenos— para que la PDI salga a cazar malandras con estilo. La movida completa es de 19 bólidos para dejar bien paradas a las cuatro provincias de la región, pero los chaqueteros de siempre saltaron al tiro a meter boche porque las joyitas son de marca Maxus y vienen con el sello Made in China.
Al Gobernador regional, Alejandro Santana, le importó un bledo el pelambre y salió a pararle los carros a los criticones de una. El hombre dijo que dejen de llorar porque la revisión técnica la pasaron los mismos profesionales de la institución y los comités que saben dónde aprieta el zapato, así que de defectuosas no tienen nada.
Para taparle la boca a los envidiosos, Santana soltó que el mismísimo jefe de los rati le sopló al oído que estas máquinas no se mueren al primer pique. Las joyitas Maxus aguantan calladitas entre 200 mil y 350 mil kilómetros antes de pedir repuestos, así que el costo-beneficio está más que pagado. ¡Mansa oferta, hermano!
Por su parte, el prefecto inspector Sergio Alvear, el mandamás de la PDI en Los Lagos, soltó una sonrisa de oreja a oreja y le dio las gracias al Consejo Regional por bajarse del poni con las lucas. El boss de los tiras explicó que los tocomocho se van a repartir estratégicamente para darle pelea al clima de perros y a los caminos que están como el ajo acá en el sur.
Alvear detalló que un par de joyitas se van sopladas a Osorno, directo a morder el polvo en el Complejo Fronterizo Cardenal Samoré. Otra camioneta se va a ponerle gueno por Ancud para aperrar en los terrenos más brigidos, y el resto se queda haciendo patria en la provincia de Llanquihue. Cuando le preguntaron por el cuento de que los autos chinos valían hongo, el jefe policial se hizo el de las chacras y desvió el flipper diciendo que lo único que importa es que las máquinas tiran para arriba y tienen fuerza de sobra.
Para cerrar el boliche, la autoridad policial tiró la talla diciendo que estos 19 vehículos nuevos son una bendición del cielo, ya que la última vez que les renovaron las micros fue por allá por el 2019, cuando los chicles costaban $100. Ahora los cabros van a llegar al tiro a los sitios del suceso y los cuáticos va a poder dormir un poquito más tranquilos sin andar tiritando por los patos malos. ¡Corta!
