¡SE PARALIZÓ EL CUARTEL! REGRESARON LOS CRACKS DE VENEZUELA Y LA RECEPCIÓN ESTUVO MÁS PRENDIDA QUE TELE DE CONSERJE
Cerca de las 20:00 horas de ayer lunes, una importante masa de gente —con una tremenda barra del pueblo venezolano agradecido— recibió con bombos y platillos a los héroes Víctor Henríquez y Juan Monje en una emotiva y cuática jornada de bienvenida.
¡Se nos cayó una lagrimita, chiquillos! El regreso de los dos bomberos del equipo USAR BOCH a Puerto Montt fue pura emoción. Sus cófrades de la 5ª y 6ª compañía, vecinos y las autoridades (que esta vez sí se pegaron el alcachofazo y llegaron a la hora) armaron el manso comité de recepción. La comunidad venezolana residente se hizo notar con banderas y abrazos apretados, agradeciendo de todo corazón el tremendo despliegue humanitario de estos dos titanes en la “zona cero” de La Guaira. Los rescatistas soltaron las mansas cuñas sobre la brigida realidad que les tocó morder allá: turnos matadores de 18 horas para cubrir el día completo y un escenario de colapsos que, según ellos, hacía ver el terremoto del 2010 como un temblorcito chico. Pese a que el clima les jugó malas pasadas y que todo parecía zona de guerra, el orgullo de haber sacado con vida a “Don Hernán” de un subterráneo y el cariño de la gente caribeña los dejó con el corazón inflado y listos para seguir sirviendo a la patria.
“Bomberos de Chile trabajó en un rescate bastante complejo, donde tuvo que rescatar a una persona que se encontraba en un subterráneo y afortunadamente el rescate fue exitoso. Don Hernán hoy día ya está con su familia, se está recuperando, así que como bomberos nos sentimos orgullosos del trabajo que realizamos. El escenario en La Guaira… había muchos derrumbes, muchos edificios colapsados, muchos tipos de colapso, que probablemente nosotros en el último terremoto, el del 2010, vimos un par de afectaciones, pero no al nivel que tenía Venezuela”. — Víctor Henríquez, Capitán de la Quinta Compañía y rescatista USAR.
“Una catástrofe natural sin precedentes… pero bueno, supimos trabajar de buena forma, estábamos preparados y demostramos lo que es ser bombero y bombero chileno, así que logramos nuestro objetivo. Nos hubiera gustado hacer más, pero las condiciones y los trabajos, el ciclo operativo terminaba. El desastre era algo impresionante de ver, era lo más comparado a una guerra… pero encontrarnos con gente que había perdido a toda su familia y aún así se preocupaba de nosotros, de si teníamos agua o si habíamos comido, nos daba una palabra de aliento… siempre se preocupó por nosotros”. — Juan Monje Mancilla, Voluntario de la Sexta Compañía (Barrio Puerto).
