¡MONSTRUO REINCIDENTE!: PEDÓFILO CON CARNÉ DE ABOGADO VUELVE A LA CANA TRAS ABUSAR DE NIÑITA DE SEIS AÑOS EN PUERTO MONTT
Imagen de Archivo 2015
Jorge Rodríguez Lopetegui, el mismísimo “saco de weas” que se fue de cana en 2016 por armar una red de explotación con niñitas del SENAME, cayó de nuevo en las garras de la ley. La fiscal Ana María Agüero le paró el carro en seco y lo mandó a dormir al calabozo sin pasar por caja, arriesgando comerse un garrotazo mínimo de 10 años a la sombra tras reventarle la infancia a otra víctima inocente.
La indignación se tomó las calles de Puerto Montt y dejó a los cuáticos con la guata revuelta. En una audiencia de infarto en el Juzgado de Garantía, la Fiscalía local le chantó las esposas definitivas al abogado Jorge Rodríguez Lopetegui (J.R.L.), formalizado por el horrendo delito de abuso sexual reiterado en contra de una pequeña de tan solo 6 añitos. La fiscal de la causa, Ana María Agüero, no anduvo con rodeos frente al magistrado y expuso las pericias de una denuncia interpuesta en 2024, logrando que el tribunal decretara la prisión preventiva inmediata para el imputado por transformarse en un peligro público con patas.
El historial de este tinterillo es de una perversión extrema que ya había dejado la grande en la capital regional. En 2016, el sujeto fue condenado tras destaparse que usaba su propia oficina céntrica para vulnerar a niñas de 12 años del Sename, pasándoles billetes, copete, drogas y armas de fuego en un sucucho donde caían también el empresario hotelero Manuel Liberona y el dueño de un club nocturno, Oliver Nieto. Por esa gracia, Rodríguez Lopetegui se comió una pena de 4 años de cárcel y otra de 541 días por andar guardando material de pornografía infantil en sus computadores.
«A partir de las evidencias presentadas durante la audiencia y tomando en cuenta la gravedad de la pena probable —que podría alcanzar los 10 años—, el tribunal acogió la solicitud de la Fiscalía Local de Puerto Montt y ordenó la prisión preventiva». — Ana María Agüero, Fiscal a cargo de la causa.
Para la mala cueva de la familia de la niñita, la Corte de Apelaciones le había soltado las amarras en 2020 dándole la libertad condicional, beneficio que el sujeto habría aprovechado para volver a las andadas. Con las evidencias científicas y los testimonios quemando la carpeta investigativa, las proyecciones penales apuntan a que el Ministerio Público no dará el brazo a torcer en el próximo juicio oral, donde se exigirá una condena que parte en los 10 años y un día de presidio efectivo, sin derecho a ningún tipo de beneficio extracarcelario debido a la severa agravante de la reincidencia en ataques contra la infancia.
Con las llaves de la celda ya dadas vuelta y el perla incomunicado en el módulo de alta seguridad del penal puertomontino, se inicia la cuenta regresiva para ver si los jueces le dejan caer toda la teja encima. Los peritajes ya están guardados bajo siete llaves en la carpeta del Ministerio Público, por lo tanto, el destino del tinterillo quedará amarrado a las evidencias científicas que se tirarán arriba de la mesa en el juicio oral, donde la fiscalía buscará sepultar para siempre al implicado tras las rejas por andar jugando con fuego y reventando el futuro de los más indefensos.
