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¡FRENAN EL GOLAZO DE LOS “AUTOS DE JUGUETE”! CONTRALORÍA LE PARA EL CARRO AL GOBIERNO POR BAJAR EXIGENCIAS A TAXIS Y APPS

La Contralora Dorothy Pérez rechazó el decreto del Ministerio de Transportes que pretendía meter vehículos más viejos y de menor cilindrada a las calles. Los taxistas celebran el “frenazo” y advierten que la medida del Gobierno era un peligro público que aumentaba casi cuatro veces el riesgo de muertes en choques


Un tremendo callampazo político y vial se desató en las últimas horas en el Ministerio de Transportes. La Contralora General de la República, Dorothy Pérez, le pegó el medio cornete al gobierno y le devolvió los papeles al Ministro. Se los aventó así de una, con ello rechazó de un paraguazo el decreto supremo que pretendía cambiar las reglas del juego para el transporte público menor.

¿El motivo? El Gobierno quería bajar la puntería, permitiendo que micros y taxis básicos funcionen con motores más chicos (menor cilindrada) y autos más viejos. El dictamen de Contraloría fue letal: el ministerio tiró la medida a la bandolera, sin estudios técnicos que la respalden y “entre gallos y medianoche”, sin hacer una consulta ciudadana.

La resolución cayó como una bomba en el gremio de los techos amarillos y de estos azulitos que les dicen los ejecutivos a nivel nacional. Las reacciones en otros medios de Santiago y regiones no se hicieron esperar, donde los colectiveros y taxistas acusaron que el Gobierno quería “nivelar hacia abajo” la seguridad de los pasajeros.

“Nos querían subir a tarros de conserva”

En el epicentro de la noticia, el dirigente nacional de los taxistas, Patricio Artigas, soltó toda la artillería en los micrófonos de Diariolacuatica.cl. Explicó el peligro latente que se evitó con este dictamen.

“Nosotros vamos a trasladar pasajeros en vehículos más pequeños, en los cuales no le vamos a brindar ninguna seguridad ni al pasajero ni a los conductores, o sea, va a disminuir la seguridad enormemente”.

Artigas sacó a relucir estudios científicos para demostrar que la idea del Gobierno era casi una ruleta rusa para la ciudadanía.

“Hay estudios estadísticos que indican que 3,8 veces más la gente tiene todos estos riesgos asociados a lesiones graves, gravísimas, incluso fatalidades en accidentes de tránsito”.

El dirigente detalló que un auto sedán normal de los que salvan vidas pesa unos 1.400 kilos. En cambio, las “保” (joyitas de baja cilindrada) que pretendía validar el ministerio apenas llegan a los 900 kilos.

“Obviamente que esto va a influir mucho en la capacidad de reducir las lesiones en caso de accidentes viales hacia los pasajeros”.

El coletazo para las aplicaciones (Uber, Didi, Cabify)

La pulenta de la Contraloría es que advirtió que este “perdonazo” técnico también le iba a chorrear directo a la Ley Uber (Decreto 95). Al bajarse las exigencias a los taxis, las aplicaciones de transporte también se iban a llenar de vehículos pequeños y antiguos, destruyendo el estándar del servicio.

Por ahora, el Ministerio de Transportes quedó congelado y tendrá que guardar el decreto en el cajón. Deberán ponerse a trabajar en estudios de verdad si quieren volver a insistir con la idea. Los taxistas, en tanto, se mantienen en alerta roja en todo Chile.

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