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“NO DEJAREMOS DE BUSCAR”: EL EMOTIVO GOLPE DE TIMÓN DE LA ARMADA EN PLENO DESFILE DE LAS GLORIAS NAVALES

Ante unas mil personas y con una bahía repleta de buques, el Comandante en Jefe de la Quinta Zona Naval rompió el protocolo del 21 de mayo en Puerto Montt. Dedicó parte de su discurso a la familia de Juan Villarroel Mancilla, el tripulante de Calbuco desaparecido en el Canal Moraleda, comprometiendo helicópteros y buzos de forma indefinida.

PUERTO MONTT.– El desfile de las Glorias Navales de este jueves 21 de mayo no fue un acto de discursos vacíos ni simple protocolo. En una jornada marcada por un día radiante y un marco de público imponente en la costanera, el comandante en Jefe de la Quinta Zona Naval, José Toso, utilizó los micrófonos oficiales para enviar un mensaje directo a la Región de Los Lagos, tocando la fibra de los pescadores y familias de la zona.

En medio de su alocución, el uniformado se tomó unos minutos para visibilizar el drama humano que golpea a las costas de Calbuco: la desaparición de Don Juan Villarroel Mancilla, tripulante civil cuyo rastro se perdió en las gélidas aguas del Canal Moraleda.

“La vida humana en el mar es lo relevante”

“Vaya para ellos nuestro acompañamiento y apoyo en las tareas de búsqueda, las cuales se han realizado sin descanso y continúan ahora mismo, hoy 21 de mayo, por distintos medios civiles y marítimos”, enfatizó con fuerza el Comandante ante la mirada de las autoridades locales y los vecinos que repletaron la costanera.

El jefe naval detalló el masivo operativo de salvamento (SAR) que se está ejecutando en este mismo instante en los canales australes, el cual incluye:

  • La Unidad de Rescate de Cisnes.
  • La Lancha de Servicio General (LSG) “Aysén”.
  • Un Helicóptero Naval que vuela en condiciones extremas en esas latitudes.
  • Buzos tácticos y personal especializado de la Gobernación Marítima de Aysén.

Una bahía a toda máquina

“Durante generaciones aprendimos a mirar a Chile como una larga franja de tierra”, reflexionó la autoridad, recordando que el verdadero futuro y peligro de nuestra gente está en el mar, cerrando su intervención con la promesa de no escatimar en recursos humanos ni materiales hasta encontrar al tripulante calvucano.

El quiebre del protocolo se dio en un escenario imponente. La bahía de Puerto Montt ofreció una postal histórica, mostrando sus aguas cubiertas tanto por los buques de la Armada de Chile como por embarcaciones del mundo privado y de la marina mercante, reflejando la unión de la comunidad marítima en un día tan significativo.

La costanera estaba llena de público viendo la ceremonia del 21 de mayo.

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