AlercePortadaProvincia de Llanquihue

¡Se pasó de fresco el pelafustán! Un pato malo terminó tras las rejas por maltratar a un perrito.

El malandra tenía a un can de raza Akita encerrado a la mala, sin comida y pasando más hambre que maestro chasquilla en invierno. Los verdes le cayeron de sorpresa y lo mandaron directo al calabozo.


¡Mala clase el compadre! En plena tarde, los funcionarios de la Sección de Investigación Policial (SIP) de la Sexta Comisaría de Alerce andaban buscando delincuentes, tras recibir el soplo de los vecinos por maltrato animal. Los uniformados se pegaron el pique directo hasta el sector de Alerce Histórico para ver si la cosa era tan así.

Al llegar a una casa ubicada en la calle Víctor Domingo Silva, los efectivos policiales quedaron con el ojo cuadrado y el corazón apretado. En un cuarto anexo que estaba más cerrado que puerta de banco, encontraron a un perrito de raza Akita sufriendo las de kiko y kako. El pobre cachupín estaba encerrado a oscuras, sin un mísero plato de comida, sin agua y en unas condiciones que daban pura pena y rabia, demostrando que el dueño tenía menos brillo que zapato de gamuza.

Al ver semejante crueldad, los carabineros no se la pensaron dos veces: le pusieron los ganchos al tiro al hombrecito por pasarse de vivo con el regalón de la cuadra. Por orden del fiscal de turno, el malandra pasó la noche a la sombra y será llevado de una al control de detención ante el juez para que pague por ser tan desalmado. ¡Con los hermanos menores no se juega, pariente!

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