¡CASI QUEDAMOS EN ÓRBITA!: RECALENTAMIENTO DE FRENOS HABRÍA DETONADO EL INCENDIO EN LA RUTA 5 SUR
El Comandante de bomberos Roberto Angulo aclaró que el camión guardaba 24 mil litros de diésel y 11 mil de bencina 93. Las mansas explosiones que asustaron a la gallada fueron por los neumáticos y el estanque derritiéndose. ¡Bomberos tuvo que sacar agua de un estero para salvar el pellejo!
PUERTO MONTT.– La noche estuvo de infarto. Imagínese la escena: un camión cisterna gigante, la cabina convertida en una antorcha y una Copec mirando de reojo a pocos metros. Menos mal que el operativo de las cinco compañías más el refuerzo de Calbuco funcionó como reloj suizo y no tuvimos a ningún cristiano lesionado.
Aquí te dejamos las papitas que soltó el mandamás de las sirenas sobre cómo se vivió el boche desde adentro:
El condoro partió en las balatas y el extintor no dio el ancho
Muchos chaqueteros andaban pelando en redes sociales que el chofer no hizo nada, pero el Comandante Angulo le prestó ropa de inmediato. El conductor —que por suerte salvó ileso y está más sano que un yogurt— “No sabemos cómo actuó si le dio uso a su extintor portátil a penas vio que la cosa se ponía color de hormiga. El problema es que el fuego se originó por un recalentamiento en el sistema de frenos y agarró tanta fuerza que el extintor no sirvió.
Como el cuartel quedaba un poquito a trasmano, las llamas devoraron la cabina en un abrir y cerrar de ojos y se tiraron directo al dulce: el estanque de combustible.
No era para aviones, pero el estanque hacía “¡PUM!”
Al principio quedó la pura escoba con la información porque algunos tontitos dijeron que el camión llevaba combustible para aviones. Al final, el Comandante aclaró el menú: eran 24 mil litros de diésel y 11 mil litros de gasolina de 93 octanos.
Los cuáticos que miraba de lejos grababa con el celular mientras el camión pegaba unos bombazos que hacían tiritar las amígdalas. Angulo explicó que, por suerte, al ser combustible líquido y no gas, la cosa no voló por los aires estilo película de Hollywood. Las detonaciones que dejaron a todos con el credo en la boca fueron por los neumáticos que reventaban del calor y por el estanque que se estaba deformando y rajando como plástico al sol. El diésel apañó un resto porque le cuesta más prender, dando un par de minutos de oro para armar el plan.
Perímetro de “no te acerqués” y ataque con espuma desde un estero
La estrategia de los chicos buenos estuvo de culto. Primero mandaron a Carabineros a cortar la Ruta 5 Sur por más de tres horas y armaron un perímetro de seguridad de 250 metros. O sea, a tres cuadras de distancia, lanzando agua con unos monitores gigantes de largo alcance para enfriar la mole. Hasta le pidieron a SAESA que cortara la luz del sector para no electrocutarse gratis.
Cuando la cosa bajó un cambio, los especialistas de Hazmat se acercaron y le tiraron un manto gigante de espuma especial para líquidos inflamables, ahogando el fuego al quitarle el oxígeno. ¿Y de dónde sacaron tanta agua? Tuvieron que chantar motobombas en un estero cercano para no quedarse secos. ¡Vivitos los cabros!
Al final del mambo, llegó la empresa especializada Ambipar a trasvasijar la bencina que quedó viva antes de poder mover el camión carbonizado y habilitar la pista. El Comandante cerró tirando un consejo de oro: “Cuando llamen al 132, avisen qué se está quemando, pajaritos. No es lo mismo un furgón con tres tablas que una bomba de tiempo con 35 mil litros de bencina”. ¡Hágale caso al caballero!
