¡EL VIENTO ANDA PESCANDO TECHOS Y LOS POSTES ESTÁN MAS DOBLADOS QUE BILLETE DE LUCA!
Caída de árbol aplasta un auto camino al Tepual, se voló el techo de un taller de lanchas en Puyehue y el mar se está metiendo a las casas en Chamiza. ¡Afírmense los churrines!
PUERTO MONTT.– Si usted pensaba que ya lo había visto todo con los canales desbordados, jódase de la risa (o de susto), porque el frente del mal tiempo se tiró a partir de forma definitiva. Ahora el caballero del viento y la tía lluvia andan haciendo de las suyas en Puerto Varas, Puyehue y Llanquihue, dejando la escoba en las calles y las rutas más peligrosas que tiroteo en el pasaje.
¡Árbol arriba de un auto y la Costanera clausurada!
La cosa se puso color de hormiga en la capital regional. En la ruta hacia El Tepual (justito en el cruce Las Lomas), un árbol gigante no aguantó los embates del viento y se le fue encima a un vehículo menor. El toco quedó como acordeón, así que maneje vivito por ahí.
Para rematar el chiste, en pleno centro de Puerto Montt (calle Benavente con Aníbal Pinto) la cosa está pa’ salir con casco. Y como el viento anda jugoso, en Puerto Varas tuvieron que meterle candado y cerrar por parte de la Costanera —entre calle Del Salvador y Punta de Diamante— porque hay un árbol que está que se va al piso, en realidad, ya se fue al pavimento, y las autoridades no quieren heridos gratis.
Postes haciéndose los “desmayaos” y techos voladores
Si va a viajar, ábrase bien los ojos: en la ruta a Río Frío (pasado el cruce Maitenes), los postes de media tensión están más ladeados que curado en fiesta del 18, amenazando con venirse abajo con todos los cables. La misma gracia pasó en la comuna de Llanquihue, donde un poste se desmayó aburrido en el kilómetro 6 del camino a Totoral. ¡Peligro de electrocución express, así que no se acerque a wear!
Mientras tanto, en la precordillera la cosa no está para chistes. En la Ruta Internacional 215 (comuna de Puyehue), el viento le arrancó de cuajo la techumbre a un taller de lanchas. Las latas volaron como volantines sin hilo, dejando el taller techado por las estrellas (y por la mansa lluvia, obvio).
El mar se enojó en Chamiza
Para ponerle la guinda a la torta de barro, los vecinos de la Población Río Mar están con el agua en el cogote. Reportan que el mar se puso bravo y se empezó a salir con cuática, sumado a que el río Chamiza pegó un estirón de aquellos y ya se está metiendo a los patios. ¡Vayan buscando los botes salvavidas!
La cosa viene ruda para la noche, así que no ande buscando lo que no se le ha perdido en la calle. Póngale doble frazada a la cama y cuide las velas.

