PortadaProvincia de LlanquihuePuro Ñache

¡A LA CANA CHOFER CURADO MALA CLASE QUE DEJÓ UN VECINO MUERTO EN ALERCE EL TIPO APRETÓ CUEVA DEL LUGAR!

ALERCE: El “chistecito” le costó caro: magistrado mandó a la sombra a Patricio Aros tras atropellar con su toco a un vecino en pleno centro de Alerce. El compadre sopló 1,76 en la alcoholemia y la defensa quiso pasar pedir misericordia con “dos palos” para salvarlo de la capacha, pero el juez les dijo “¡nica!”

Un dramón de aquellos quedó la madrugada de este domingo en Puerto Montt, mi gente. Un compadre que andaba manejando con el hachazo de su vida se cargó a un vecino, no le prestó ropa y prefirió apretar cueva antes de enfrentar a la ley. Pero la justicia cojea pero llega: el caballero terminó en Alto Feíto, “Sorry. Alto Bonito”, por andar haciéndose el pulento al volante.

El fatal condoro ocurrió a eso de la una y siete de la mañana en la esquina de Bernardo O’Higgins con Pedro de Valdivia. Por ahí transitaba tranquilito don Iván Alejandro Flores Barría, un vecino que no le hacía daño a nadie. De repente, de la nada, apareció una camioneta Chevrolet roja del año 2014, con su chofer raja de curado y a toda velocidad. ¿El chofer? Patricio Andrés Aros Vargas, quien venía jurándose el rey de la pista, dice que no vio al pobre caballero y se le llevó de poncho, dándole muerte de forma instantánea.

Vecinos que despertaron con el pencazo, llamaron de inmediato a los de turno de las emergencias. Los primeros en llegar fueron los ágiles de la 9na, compañía de bomberos, tocando su claxon y sirenas, como para pasar piola, pidiendo paso para ayudar al pobre de don Iván, pero cuando se bajaron del R9, su cuerpo ya no tenía pulso. Se hizo RCP y llegaron los del SAMU, quienes le dijeron a los chicos buenos, “cabros, no le aprieten más el pecho al hombre que ya partió a los brazos del señor”.

Impacto mortal y fuga cobarde

El pencazo fue terrible, chiquillos. La camioneta se llevó a don Iván, causándole un politraumatismo que le quitó la vida en el mismo lugar de los hechos. Pero en vez de bajarse a prestar auxilio, llamar a la ambulancia o dar la cara como los hombres, el imputado aceleró a fondo y se mandó cambiar, dejando al pobre caballero tirado en el frío pavimento. ¡Una ordinariez del porte de un buque!

La suerte no le duró mucho al prófugo. Los verdes de Carabineros, de la Sexta Comisaría, andaban con el ojo biónico y lo cazaron al tiro. Cuando lo bajaron del vehículo, el panorama era evidente: el rostro congestionado como tomate, hablando puras cabezas de pescado con una incoherencia total y caminando como columpio. Para rematar el chiste, le hicieron el alcotest y el aparatito casi explota: ¡marcó 1,76 gramos de alcohol por litro de sangre! O sea, andaba arriba de la pelota y con el estanque lleno.

¡A la capacha sin derecho a fianza!

Este lunes 22 de junio, el compadre Aros tuvo que pararse frente al Juzgado de Garantía de Puerto Montt para la formalización por conducción en estado de ebriedad con resultado de muerte y por arrancar sin prestar ayuda.

La defensa del imputado intentó la vieja táctica de la billetera: le ofreció al tribunal una caución de $2.000.000 de pesos para que el hombre esperara el juicio libre en su casita. Pero el magistrado Francisco Almonacid no se tragó el cuento. Viendo que el sujeto era un peligro inminente de fuga y que la falta fue tremenda, le tiró la cadena: rechazó los dos palos y ordenó su ingreso inmediato a prisión preventiva.

El chofer irresponsable pasará sus buenos 90 días tras las rejas mientras los peritos investigan a fondo el caso. ¡Por andar manejando con la chicha en el cuerpo y hacerse el Larry con el finaíto, ahora va a tener tiempo de sobra para pensar en el tremendo condoro que se mandó!


Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *