¡MAFIA GUARANÍ AL BANQUILLO! DESBARATAN RED TRANSNACIONAL QUE EXPLOTABA A JÓVENES PARAGUAYAS EN PUERTO MONTT
Un sigiloso trabajo de diez meses de la PDI y la Fiscalía le cortó las alas a una peligrosa banda que lavaba los billetes del pecado usando sociedades de fachada. Hay diez detenidos y sus tres líderes —un chileno, un argentino y un paraguayo— ya duermen tras las rejas.
POR EL CORRESPONSAL DE LA CUÁTICA
Golpazo al crimen organizado en el sur, mi gente cuática. La PDI le puso candado final a la “Operación Guaraní”, un minucioso trabajo de diez meses que desarmó a una red internacional dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual. La mafia captaba a mujeres de entre 18 y 25 años en Paraguay con falsas promesas laborales, pero al llegar a Chile las encerraban en condiciones deplorables, amenazadas y sin sus documentos para que no pudieran arrancar.
El cuento se les derrumbó gracias al modelo policial CROM. Tras notar un fuerte aumento del comercio sexual clandestino en casas del centro de Puerto Montt, la PDI entró con todo a los inmuebles y descubrió que la banda tenía una “sucursal” céntrica conectada con otros burdeles en la Región de Valparaíso.
El “reglamento” de los frescos de raja: ¡Multas hasta por respirar!
La redada terminó con diez detenidos (paraguayos, argentinos, venezolanos y chilenos). Los tres líderes principales —de tres banderas distintas— quedaron tras las rejas en prisión preventiva. ¿El rol de los chilenos? Eran los “lazarillos” que ubicaban las casas y prestaban sus nombres y cuentas bancarias para armar sociedades de fachada y lavar los millones del negocio, hasta tenían iniciación de actividades, para tributar con papá fisco. Que no se diga que eran unos inconscientes que no aportaban con el desarrollo del país. No señor.
Una de las papitas más indignantes de la audiencia fue el cuaderno de reglas que estos “cara de nalga” les imponían a las víctimas para seguir desvalijándolas. Si una de las jóvenes perdía o doblaba la llave de la casa, le caía una multa automática de $5.000. ¿Dejar la cocina cochina? Otras 5 luquitas de castigo. Si el hambre atacaba y te comías algo ajeno, la sanción era de 10 lucas. Para rematar la desfachatez, estos frescos les cobraban un arriendo usurero a las mismas niñas que explotaban: debían pagar la brutal suma de $200.000 por apenas 10 días de techo.
Este es el segundo golpe de este tipo en la zona. La Fiscalía recordó que el primer caso (2022) estuvo amarrado al Tren de Aragua, que terminó con cuatro de sus miembros condenados a más de 100 años de cárcel.
Para rayar la cancha, el Seremi de Seguridad Pública, Francisco Muñoz, mandó un recado contundente a las bandas delictuales:
“Una tremenda labor de eficacia del Ministerio Público y Policía de Investigaciones, al generar una investigación desde nuestra región hacia otras dos regiones. La trata de personas y el comercio sexual son dos fuentes de ingresos relevantes de bandas de crimen organizado transnacionales que usan nuestro país para efectuar sus delitos, entregando esta labor una señal potente no solo en las esperadas condenas, si no que una barrera de entrada a autores de esos ilícitos. Complementariamente, nuestra labor es interrumpir con toda la fuerza del aparato del estado en la fiscalización y control de comercios ilícitos, buscando el daño patrimonial a estas bandas”.
Al cierre del debate, la Fiscal Regional, Carmen Gloria Wittwer, recordó con firmeza que el Ministerio Público es un órgano 100% autónomo, por lo que banda extranjera o local que asome la nariz en la región, va a terminar tras las rejas y con los bolsillos completamente vacíos.
