¡HABLÓ EL EX CAPATAZ DEL SUR! GERVOY PAREDES SE FUE DE TARRO: “¡EN LA CÁRCEL ME DIERON PURO AMOR Y NO TENGO PLATA EN LAS MURALLAS!”
El exalcalde de Puerto Montt rompió el silencio tras salir de las sombras del calabozo. Juró por la de buey que sus milloncitos extra son puros créditos legales, que lo apuñalaron por la espalda los “tontos útiles” y que, si tiene que volver a la cana, entra con la frente en alto. ¡Se viene libro, podcast y canal de YouTube del exedil!
Tremendo terremoto grado diez sacudió a la Región de Los Lagos, mi gente. Es que el otrora hombre ancla de la muni de Puerto Montt por largos años, el mismísimo Gervoy Paredes, decidió prender el ventilador y romper un silencio que ya tenía a todos con el cogote estirado. En cháchara exclusiva con los amigotes de El Conquistador Red Los Lagos, específicamente con nuestro amigo, “el Pelao Arellano”, el excapo comunal le plantó cara a los cuáticos delitos que le achaca el Ministerio Público: corrupción, lavado de activos y fraude al fisco. ¿Y qué dijo el aludido? ¡Que es más inocente que un tierno corderito! Se definió casi como “una blanca paloma”.
Con la jineta de damnificado político, Paredes aseguró que toda la mocha judicial está “contaminada por la política” y apuntó con el dedo a los sospechosos de siempre: los “poderes fácticos” que le querían cortar las alas a sus proyectos regalones, como el tren de carga y el plan regulador. “¿Cohecho? Para mí no existe. ¿Fraude al fisco? ¡Jamás, ¿Lavado de activos? Menos”, tiró el hombre con el pecho inflado como paloma de plaza.
¿De dónde salió la tarasca?
A los Cuáticos, le picaba la oreja por saber cómo el patrimonio del exalcalde pegó un estirón de 214 guatones ($214.000.000). Ante el cuestionamiento, Paredes no arrugó y explicó el hechizo financiero: no hay magia, solo créditos bancarios, venta de casitas y las infaltables devoluciones de las campañas electorales.
“Yo compro lo que quiero con mi plata y lo puedo justificar”, lanzó picado, sepultando el mito urbano sureño que decía que tenía fajos de billetes enterrados en el patio o escondidos dentro de los tabiques. “No tengo plata en las paredes, eso no existe”, recalcó, asegurando que los sabuesos de la PDI ya tienen los papeles que le limpian el caracho.
“Me apuñalaron por la espalda”
Obvio que en la pasada hubo autocrítica, pero bien al estilo Gervoy. El exedil reconoció que su gran condoro fue meter a la muni a “gente que no se lo merecía”. De hecho, les tiró el muerto completito a cuatro exfuncionarios que, según él, ya están listos para la foto y prácticamente confesos “de haberse gastado las moneas” del fondo SEP (Subvención Escolar Preferencial) nada menos que timbeando en el casino.
“Yo no soy contador, auditor ni fiscal. Yo solo firmaba lo que me pasaban los equipos de control”, se desmarcó el exsocialista. Y de pasada, dejó caer el camión con acoplado contra los que celebraron cuando lo vieron con las esposas puestas: “Hubo gente que brindó cuando caí preso, que me apuñaló por la espalda y que ahora trabaja como asesor en el nuevo municipio. Son los llamados tontos útiles”, disparó con la sangre en el ojo.
El “Spa” de la cana y el salto digital
Pero no todo fue amargura en el calabozo. Paredes se emocionó completito al recordar su estadía a la sombra en prisión preventiva. Según su relato, el penal parecía club de fans: internos y visitas se le acercaban para agradecerle las gestiones del pasado. “En la cárcel me encontré con gente que me decía: ‘Alcalde, gracias por lo que hizo por mi hijo’. Ese apoyo me sostuvo”, confesó, dejando claro que, si la justicia lo manda de vuelta al encierro en noviembre tras el juicio oral, entrará con la billetera vacía pero el orgullo intacto.
¿Y qué se viene ahora para el Gervoy? Como el hombre quedó fuera de la carrera al Congreso por este “asesinato político”, ya está planeando su reinvención para no quedar tirado en el camino. Aunque admitió que la tecnología le pega tres patadas en la nuca, prometió que con ayuda de asesores tecnológicos se transformará en el nuevo fenómeno de la web. ¡Se viene Gervoy Youtuber, conductor de podcast y escritor de un libro sin censura! Así que apróntense los de la vereda del frente, porque como bien tiró el exalcalde con una ironía bien chilena: “Se han visto vacas volando y muertos cargando adobes… ya nos veremos las caras”. ¡Mish!
