FUEGO EN EL IMPERIO CHINQUIHUE: QUEMAN HISTÓRICA CASA DE LA FAMILIA DEL SENADOR FIDEL ESPINOZA Y ACUSAN ATENTADO INTENCIONAL
PUERTO MONTT. El fuego no respeta ni los fueros parlamentarios ni las zonas de alta plusvalía. Alrededor de las 17:02 horas de esta tarde de miércoles, una densa columna de humo negro encendió las alarmas en el kilómetro 6 de la Ruta a Chinquihue, específicamente en el pasaje Los Delfines. Al llegar las mangueras al lugar, la sorpresa golpeó las bitácoras: la vivienda que ardía en fase de libre combustión era propiedad de la emblemática familia política de la región, los Espinoza Sandoval.
Destrucción total a pasos del mar
El llamado inicial movilizó a voluntarios de la 1ª, 2ª, 4ª y 6ª compañías del Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt, pero la ferocidad del siniestro en el inmueble de un piso obligó al mando técnico a declarar la Alarma de Incendio, sumando el apoyo urgente de las compañías 5ª y 8ª.
Pese al despliegue, el primer comandante de la institución, Roberto Angulo, entregó el balance de cenizas: la estructura, que afortunadamente se encontraba deshabitada en ese segundo, resultó destruida en su totalidad. Por milagro de los santos del cielo, la emergencia no registró civiles ni caballeros del fuego lesionados.
El descargo del Senador:
La mala noticia no tardó en viajar las “hartas cuadras” de distancia que separan a Puerto Montt del Congreso Nacional en Valparaíso. Desde los pasillos del poder, el Senador Fidel Espinoza rompió el silencio con un lamento cargado de emotividad familiar, proyectos altruistas y un toque de reproche a la audacia de los pirómanos de luz diurna.
“Esa casa pertenece a nuestra familia, es el espacio donde crecí con mis hermanos y donde vivió Ramón (exalcalde de Frutillar). Estábamos levantando un hermoso proyecto deportivo gratuito para los niños de la Villa Marina”, relató el parlamentario, dejando en claro que a los delincuentes locales les importó bien poco el beneficio social de las poblaciones.
El legislador no dudó en restarle normalidad al asunto y le metió la cuática: “Hace unos días ya habían intentado prenderle fuego a un sector cercano. Lo ocurrido hoy fue totalmente intencional, es un hecho grave”. Eso sí, el Senador cerró con optimismo de acero, advirtiendo que el proyecto no se detiene y que, como la vida continúa, a partir de mañana instalarán cámaras y sistemas de vigilancia de última tecnología que, curiosamente, antes no consideraban necesarios para proteger las hectáreas familiares.
El veredicto de La Cuántica: Nadie es intocable
Mientras el Ministerio Público y los peritos de Labocar se despliegan en Chinquihue para buscar huellas de acelerantes entre los fierros calientes, queda en evidencia que en Puerto Montt las llamas queman por igual al modesto vecino de las poblaciones que al político más influyente de la Cámara Alta. El Senador confía ciegamente en las policías locales, pero la calle sabe que si le queman la casa a un legislador a plena luz del día, el vecino común de Alerce mejor que vaya comprando un extintor propio, porque la seguridad pública sigue siendo pura poesía en el papel del diario.
